Alimentos sustitutos para que la persona con diabetes celebre las fiestas de fin de año

Se acercan las fiestas de fin de año y con ellas la degustación de deliciosos platillos de la época, y aunque las personas con diabetes deben llevar un control en su alimentación para mantener los niveles de azúcar adecuados, pueden también disfrutar de la gastronomía navideña.

La Navidad y Año Nuevo se caracterizan por los excesos en las comidas, debido a la presencia de alimentos tradicionales con alto contenido de grasa y azúcar.

La Fundación para la Diabetes prioriza en el control de hidratos de carbono en las comidas que se disfrutan en esta época, por lo que hay que saber cómo intercambiar los alimentos tradicionales navideños por los que se consume de manera habitual.

Debido al inadecuado metabolismo de la glucosa el paciente diabético deberá restingir en la dieta todos los alimentos que tienen un alto índice glicémico, como el pan blando, el pan dulce, la mayoría de cereales procesados, la avena instantánea, arroz blanco, jugos de fruta y frutas altas en azúcar como sandía e higos y bollería refinada la nutricionista Andrea Reula Aparicio, quien desarrolló la harina Metanopal, especialmente para diabéticos.

También, se sugiere que los platos principales se preparen al horno o a la plancha, evitando salsas ricas en grasa. Pueden ir acompañados de ensaladas y verduras, pues incrementan la sensación de saciedad, aportando menos calorías, menos carbohidratos y cierta cantidad de fibra vegetal.

Ensalada de aguacate y fresas con pollo

¿Cuáles frutas consumir?

El paciente puede consumir frutas para obtener de ellas valiosos nutrientes como vitaminas y antioxidantes, dice Reula. Es importante que sepa medir las porciones de fruta de manera adeducada y que aprenda a consumirlas. Debe evitar la fruta con miel o azúcar añadida, en jugos o en miel o almíbar o fruta cristalizada o deshidratada, conservas de fruta, jaleas o mermelada.

La mejor recomendación es elegir frutas que pueda consumir completas y con cáscara para que ayude a una absorción más lenta de los azúcares naturales. Las más recomendables son cerezas, ciruelas, fresas, guayaba, kiwi, manzanas, naranja, pera y toronja.

Los postres suelen tener un contenido en azúcares superior a lo normal, por lo que para compensarlo, es necesario elegir aperitivos y primeros platos con bajo contenido de carbohidratos.

ncluya antioxidantes en su dieta, especialmente frutas y verduras con cáscara.

Para el postre, se recomiendan las gelatinas sin azúcar, yogur natural, una pieza de fruta entera, un helado casero de limón sin azúcar, leche sin azúcar o semillas. Es importante que el paciente con tratamiento de insulina tome en cuenta el  postre en el conteo de carbohidratos.

Para sustituir los azúcares simples en la dieta, indica Reula, como los que se usan para dar sabor dulce  a la comida, como el azúcar y la miel, las personas con diabetes pueden utilizar edulcorantes artificiales, como la sucralosa y el esteviol, pero hay que emplearlos con moderaicón.

Algunos productos con índice glicémico más bajo, como la miel de agave azul, pueden ser útiles para sustituir jarabes y siropes.

Las ensaladas gustan a la mayoría de personas; una buena opción es preparar algunas de ellas y colocar yogur y frutos secos encima. Asimismo, pueden hacerse parrilladas con berenjena, cebolla, papas, chile pimiento, tomate, calabaza y calabacín.

¿Y el alcohol?

Las bebidas con alcohol contienen mucha azúcar, sobre todo los licores, por lo que el paciente diabético debe ser cuidadoso con ellas.

“Los pacientes con diabetes se arriesgan a desarrollar una hipoglicemia, ya que el metabolismo de la glucosa se ve alterado por el metabolismo del alcohol en el cuerpo, inhibiendo la producción de energía”, expone Reula.

Por ello, la recomendación es que si un paciente va a consumir alcohol, no debe excederse de una bebida, no ingerirlo sin haber comido previamente y no hacerlo si no mantiene niveles adecuados de glucosa en ese momento”, añade la nutricionista, que recomienda preferir bebidas de menor graduación alcohólica como la cerveza ligera o el vino seco, en vez de cocteles, bebidas espirituosas o vino dulce o espumante.

Preparaciones

Se puede reducir la carga calórica de los alimentos si se prepara de otras formas que no sean las convencionales. Por ejemplo, en lugar de utilizar margarina vegetal o de cerdo o mantequilla, use aceites vegetales que son más fáciles de digerir, como el de canola. Prefiera las carnes magras (pechuga de pavo o pollo) o sin piel, lácteos descremados y condimentos naturales.

El Patronato del Diabético recomienda servirse un plato de menor tamaño y que las verduras o vegetales representen un tercio de la cantidad; el otro tercio, las proteínas (carnes o lácteos), y el otro tercio, carbohidratos, como cereales. Evitar el pan y tortillas; las pastas y el arroz deben consumirse con medida.

Reula recomienda sustituir los cereales enteros por  los integrales como arroz integral, pan de centeno, avena en hojuelas o quinoa. En el caso de las fruta, la recomendación es preferirla entera y elegir las que puedan consumirse con cáscara, como la manzana y la pera.

La nutricionista sugiere consumir alimentos que sean fuentes de fibra que ayudarán a la absorción lenta y dar mayor saciedad al paciente, evitando que coma en exceso.

Productos para diabéticos, ¿sí o no?

Hay que saber que aquellos que dicen no contener sacarosa no significa que no tengan otro tipo de azúcar, por lo que al final el aporte de calorías e hidratos de carbono es el mismo. Además, son  productos que no aportan un especial beneficio en relación al control glucémico.

“Como profesional, considero que -estos productos light- puede ser una opción para un momento en específico; sin embargo, esto puede encarecer la diete y la mayoría de estos productos no contribuyen al tratamiento de la enfermedad como tal”, dice Reula. “Por tanto, es mejor que el paciente reciba la orientación de un profesional para aprender a seleccionar sus alimentos de fuentes naturales, para evitar los aditivos”, añade.

El paciente debe hacer conciencia y disfrutar de la comida de temporada evitando los excesos y midiendo las porciones; por ejemplo, puede consumir un tamal, pero la porción de este será más pequeña y no debe acompañarse de pan. Asimismo, tratar de no excederse de forma rutinaria, si un día se consume algún alimento que está restringido en la dieta, debe tratarse de una ocasión, pero no de un hábito, al día siguiente es importante retomar la dieta para evitar descontrolar la patología y arriesgarse a posibles complicaciones.

Si una persona con diabetes quiere comer tamal, debe dársele una porción muy pequeña.

Otras recomendaciones

  • No olvidar una adecuada hidratación con, al menos, la ingesta de dos litros diarios de agua, en lugar de jugos o licuados.
  • A pesar del ajetreo de fin de año, no olvide llevar un registro de sus niveles de azúcar en sangre y tomar los medicamentos prescritos. Nunca automedicarse.
  • El endocrinólogo Vinicio Granados recomienda mantener un automonitoreo de glucosa en casa, mínimo una o dos veces por semana, aunque en esta época él sugiere que sea cuatro veces por semana.
  • Y el más importante consejo es no obsesionarse con las limitaciones, siempre y cuando los alimentos tengan los nutrientes equilibrados, la persona con diabetes puede disfrutar de estas fiestas, recomendación que aplica para la población en general, que debe llevar una dieta saludable.
Prueba de azucar en la sangre para personas con diabetes.

9% de los guatemaltecos tiene diabetes, según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, incidencia de 505 por cada 100 mil habitantes, según datos del 2016.