Estos factores pueden condicionar el rendimiento escolar

El rendimiento escolar se ve influenciado por varios factores. Algunos no ellos no dependen directamente de los estudiantes, como el ambiente en casa, los maestros y la alimentación.

Identificar los aspectos que afectan al niño a prestar atención en el colegio o a disfrutar de las tareas es importante porque estos pueden representar molestias en otros aspectos de la vida. Las malas calificaciones o la falta de atención en clase pueden estar relacionadas con problemas personales, del hogar y del centro educativo.

“Hay que ser claros en que tener un buen rendimiento no significa ser el mejor de la clase y obtener siempre las mejores calificaciones. Lo importante es que realmente aprenda y que disfrute ese aprendizaje, de lo contrario el colegio estará relacionado con experiencias feas e incómodas”, dice la psicóloga educativa Kimberly Morales.

Saber escuchar

Cuando los niños han demostrado rendir positivamente en el colegio, es decir, hacer sus tareas, estudiar, prestar atención, tener buena relación con sus compañeros de clase y aceptar a los maestros; significa que están disfrutando esta etapa. Hay momentos en los que hay variaciones y pueden reflejar que hay otras cosas, no vinculadas con su educación, que le están molestando. Por ejemplo, cuando hay problemas en casa o de salud.

Es común que, cuando hay bajas calificaciones, a quien primero se culpe es al estudiante y muchas veces sin cuestionarle la razón por la que no ha rendido lo esperado. “Hay ocasiones en las que ni el niño sabe que ha bajado su desempeño. Quizá solo recuerda que en clase estuvo pensando en la pelea que tuvo mamá y papá, o en que le dio mucho sueño o en que tenía hambre. Lo ideal es que, sin regañar, se pregunte al niño qué fue lo que pasó”, propone la psicóloga educativa.

Los regaños no son buenos para tener una comunicación con su hijo y comprender las razones de la falta de atención. 

Es recomendable que los padres o encargados, escuchen con atención al niño y valoren sus respuestas. Luego, con moderación, les expliquen cómo lo pueden solucionar juntos. Es vital que se sienta acompañado en el proceso de recuperación.

Factores que condicionan

Ansiedad y estrés

Entre los principales factores que afectan el rendimiento escolar está la personalidad y el modo en que han sido criados. Las circunstancias personales influyen en el nivel de concentración de la niñez, lo cual se ve reflejado en las calificaciones. Si últimamente ha tenido altos niveles de estrés, tristeza, enojo o ansiedad, probablemente el colegio pasará a segundo plano y el menor lo descuidará.

“Los niños también son como los adultos, si algo le causa ansiedad o estrés, afecta su concentración porque está pensando en posibles soluciones. Los resultados académicos del primer bimestre escolar pueden ser bajos, lo cual está bien, porque el estrés y armonía por iniciar un nuevo año pueden afectarlo; más si ha comenzado en un nuevo colegio”, opina Lucía Jiménez, psicóloga infantil.

Padres de familia

Los niños reflejarán el ejemplo que sus padres les hayan mostrado a lo largo de la vida. Si han observado conductas responsables y persistentes, es muy probable que las emulen. La preparación previa al comienzo de una nueva etapa escolar también es una herramienta potente que los padres pueden brindar a sus hijos. Jiménez recomienda no usar el autoritarismo con los niños, porque puede crear berrinches o mal humor en los hijos.

Los maestros

La relación que los niños tengan con los maestros también influirá en el rendimiento académico.  Los docentes deben saber transmitir sus conocimientos por medio de técnicas claves de aprendizaje y lenguaje infantil.

Debido a que los maestros pasan mucho tiempo con los niños, estos los consideran como sus segundas autoridades, es decir, después de los padres.

Alimentación y descanso

La calidad del descanso también interfiere de una forma positiva o negativa en el nivel de atención. La falta de descanso adecuado puede producir agotamiento psicológico, por eso es importante que los niños duerman las horas necesarias. Mínimo son de 7 a 9 horas al día.

La alimentación también influye en la atención y en la energía que tenga el niño porque no comer los nutrientes necesarios pueden provocar enfermedades como desnutrición, gripe o problemas estomacales. Debido a que de los 6 a 12 años se aprenden los hábitos y gustos alimenticios, es fundamental que en la dieta de los pequeños se incluyan frutas, verduras, legumbres, lácteos y proteína porque son quienes les proporcionarán los nutrientes que necesitan para mantener su organismo activo.

Una alimentación rica en frutas y verduras influye en la buena salud de los niños.

Ambiente

En casa, el ambiente en donde se hagan tareas debe ser adecuado para esta actividad. Tener un escritorio desordenado produce mayores dificultades para trabajar. Mantenerlo limpio y con accesorios creativos y ayudarán al niño a sentirse cómodo, expone Jiménez.

El silencio también es una condición necesaria para estudiar. Algunas veces un lugar lleno de música o bulla no permiten concentrase. El ambiente para los niños debe ser tranquilo y con pocas cosas que lo distraigan.

Mientras menos accesorios que roben la atención en el lugar en donde los niños harán sus tareas es mejor para lograr concentración. 

Cómo apoyarlos

De acuerdo con Morales, para ayudar a mejorar el rendimiento académico lo importante es hacer equipo con el niño para que no se sienta solo. Hacer la tarea junto a el, establecer rutinas responsables, así como participar en las actividades del colegio le demostrarán el apoyo del padre de familia.

También se les puede incentivar a que confíen en su capacidad y que sepan que los adultos confían en sus capacidades. Puede dar pequeños reconocimientos (no necesariamente materiales) cuando ya haya mejorado su rendimiento, para que se sienta incentivado  a continuar así…….