¿Sabías que en la Laguna Lachuá hay tanta paz que los peces no conocen agresión humana de ninguna forma?

Puedes nadar y los peces permanecerán cerca, y si te quedas inmóvil, se acercarán más e intentarán averiguar si tus lunares, pecas y pelo son comestibles dando pequeños mordiscos de curiosidad.